martes, 13 de junio de 2017

ELDA - Pasión por San Antón


Pasión por San Antón
Miles de personas reciben al patrón de la fiesta en un abarrotado templo de Santa Ana para cantarle su pasodoble y dedicarle vítores y aplausos

Pérez Gil 03.06.2017 | 12:21
Todos querían grabar a San Antón cuando llegó al templo
Todos querían grabar a San Antón cuando llegó al templo ÁXEL ÁLVAREZ
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San Antón ya está en la iglesia arciprestal de Santa Ana, donde presidirá el altar mayor hasta que en la tarde del próximo lunes salga en procesión antes de regresar a su ermita durante el traslado, el acto que cierra la celebración.

La multitud lo recibió con devoción y una contagiosa emoción en el templo parroquial poco antes de la una de la calurosa tarde de ayer. Y el momento álgido se produjo cuando al llegar a la escalinata, donde lo esperaban todas las capitanías, fue alzado al cielo por los 16 porteadores de la comparsa de Estudiantes -el alcalde Rubén Alfaro entre ellos- tras las típicas vueltas de honor.

Mientras miles de voces le cantaban al unísono «la melodía que llega a todos los corazones», los Estudiantes hicieron bailar sobre sus hombros la venerada talla del patrón de las fiestas de Moros y Cristianos. La entrada de la imagen a la iglesia volvió a ser apoteósica con el estruendo de las salvas de arcabucería, la interpretación del pasodoble «A San Antón», el frenético volteo de campanas y los vítores y aplausos de las miles de personas que se congregaron en el templo para aclamarlo con pasión. Y una vez dentro se repitió, un año más, un acto que surgió espontáneamente pero ha terminado consolidándose con el tiempo.

El cura párroco le dirigió al santo anacoreta unas palabras de bienvenida y con su pasodoble, interpretado de nuevo por la banda de música AMCE Santa Cecilia, estalló el fervor. Un momento especialmente intenso en una iglesia abarrotada que todos querían inmortalizar con sus cámaras, teléfonos y tabletas mientras cantaban el pasodoble «que alegra el alma y el corazón», y que siempre acaba con un vehemente «¡Qué viva Elda y San Antón!»

Pero el «vejete humilde de barbas y pelo cano» inició el trayecto desde su ermita hasta la parroquia una hora antes, dejando atrás el sonido de la «campanica» de la ermita que no dejó de repicar desde las once y media de la mañana. Eran los propios festeros los que tiraban de la cuerda para que toda la ciudad supiera que el estandarte del santo había llegado a la calle Independencia, que se convirtió a partir de ese momento en un hervidero de festeros hasta que comenzó un desfile que discurrió por el recorrido habitual: Andrés Amado, Espoz y Mina, plaza de la Constitución, Colón, Nueva, Ortega y Gasset y San Francisco. Un desfile colorista que quedó un tanto deslucido por los llamativos cortes que se produjeron entre las últimas comparsas.

Inspección de la Guardia Civil
Eran las diez y media de la mañana cuando los arcabuces empezaron a rugir por la calle Colón camino de la ermita. El horario previsto se cumplió y el acto se desarrolló con absoluta normalidad aunque se ha apreciado, tal y como este diario ya publicó un día antes, una significativa reducción en el número de tiradores. Un tercio menos que el año pasado -se ha pasado de 800 a 573 participantes- debido a los cambios legales introducidos por el Gobierno central para poder participar en los actos de arcabucería.

Unas restricciones que han tenido consecuencias directas este año. La Guardia Civil se personó en la zona de donde partía el alardo para solicitar la documentación a algunos tiradores. Querían comprobar que todos ellos cumplían la normativa que les obliga a disponer de licencia de arma de avancarga. Pero al menos este año se ha seguido manteniendo en Elda la alta proporción de festeras arcabuceras con un 40% del total aproximadamente.



(NOTICIA Y FOTOS PUBLICADAS POR EL DIARIO INFORMACIÓN)

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