lunes, 25 de julio de 2016

ORIHUELA - Paso a las nuevas generaciones

Paso a las nuevas generaciones

Dos cabos de los Moros Nazaríes dirigen su fila en el Desfile Infantil de las Fiestas de la Reconquista oriolanas. Dos cabos de los Moros Nazaríes dirigen su fila en el Desfile Infantil de las Fiestas de la Reconquista oriolanas. / Alberto Aragón
Centenares de niños toman parte en el Desfile Infantil y dejaron patente que la Fiesta goza de cantera
Los jóvenes comparsistas de los bandos Moro y Cristiano hicieron gala de saber estar en una cita con las calles que reunió a miles de espectadores durante el recorrido
JOAQUÍN ANDREU ESTEBAN @AndreuJoaquin ORIHUELA
21 julio 2016

El relevo generacional en las Fiestas de la Reconquista está más que asegurado a tenor de la masiva participación en el Desfile Infantil de Moros y Cristianos que vivió ayer Orihuela como anticipo a los de los adultos que tendrán lugar mañana y pasado.

La presencia de centenares de niños como integrantes de la cantera de los bandos de la Cruz y la Media Luna significa que las festivas huestes tienen presente pero también un alentador futuro ya que las comparsas desplegaron con sus socios más pequeños un preludio de los dos boatos que están por llegar. A estos nos les faltaron tampoco los aplausos que se llevaron de los miles de espectadores que siguieron la evolución de las huestes en miniatura que ayer enfilaron desde el comienzo del desfile en la calle Ocarasa las calles del centro de la ciudad. La gente tiene ganas de fiesta y tomó las aceras y sillas del recorrido para contemplar el paso de los infantes que ocuparon las calzadas con grandes dosis de saber estar.

El paso de los años ha consolidado el Desfile Infantil como un aperitivo a escala reducida que presenta el encanto de ver cómo ser festero se nace pero también se hace a fuerza de salir en las filas al ritmo de marchas moras y cristianas para cosechar el mejor premio para un comparsista, tenga la edad que tenga, que su paso por el asfalto guste a los espectadores.


Así ocurrió ayer en todo el itinerario hasta romper filas en la Plaza Alfonso XIII ya que los niños y jóvenes hacen el mismo periplo que el resto de comparsistas. A la salida no faltaron los últimos retoques de muchos padres y madres que querían que todos los trajes, ornamentos y elementos como lanzas o tocados que envuelven a sus vástagos estuvieran en perfecto estado de revista. Y lo estuvieron porque muchos fueron los comparsistas que lucieron maquillajes o indumentarias tan espectaculares como los de sus padres o abanderadas y caragos infantiles o cabos de filas que desplegaron sus desrezas para dirigir a sus compañeros en un alarde de virtuosismo en pequeñas dosis que muchos progenitores se dedicaron a registrar móvil en mano.

Como es habitual en esta edición fueron los Caballleros del Rey Fernando los encargados de marcar el ritmo a las huestes cristianas seguidos del resto de comparsas a las que dieron conitnuidad los moros con los Beduinos en cabeza. Nervios hubo alguno pero desde el momento en que las bandas de música marcaron los primeros ritmos el gen festero salió a relucir entre los adolescentes que se dejaron llevar en volandas. También acudieron a la cita con la música madres con carritos de bebé para los más pequeños de la casa con muchos de estos decorados con los ornamentos de casa comparsa o padres que se encargaron de avituallar a las filas con refescos y agua para mitigar el sofocante y espeso calor de la tarde oriolana.

Así llegaron hasta el final del periplo, algunos más cansados que otros, pero todos satisfechos de haber cumplido con el objetivo de demostrar donde mejor se puede hacer, en un desfile, que serán en pocos años los que lideren la rivalidad incruenta de ambos bandos.



(NOTICIA Y FOTO PUBLICADA POR EL DIARIO LA VERDAD)

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