martes, 21 de junio de 2016

ORIHUELA - «Para vender fuera los Moros y Cristianos primero nos lo tenemos que creer»

«Para vender fuera los Moros y Cristianos primero nos lo tenemos que creer»

Antonio José Rubio Grau Embajador Cristiano. «Me gustaría que esta Embajada se recuerde como la de los Caballeros del Rey Fernando encabezada por José Rubio»
PILAR M. MACIÁ  ORIHUELA
19 junio 2016

Los Moros y Cristianos le corren por la sangre. No en vano Antonio José Rubio Grau se gestó al mismo tiempo que las fiestas que cada mes de julio se asoman a Orihuela en torno a la conmemoración del aniversario de la Reconquista cristiana de la ciudad medieval. Lleva al Bando de la Cruz clavado en lo más profundo, lo mismo que a su comparsa, los Caballeros del Rey Fernando. Ha vivido de forma intensa las fiestas tanto como festero como por su trabajo, reportero gráfico desde hace años en Canal Vega Televisión, y en esta entrevista hace balance de lo vivido durante el último año y de lo que le espera por vivir hasta la noche del 22 de julio, cuando culminará todo el trabajo realizado en estos meses.

- ¿Cómo se decide que usted fuera el Embajador de los Caballeros del Rey Fernando?

- Mi presidente me llamó y me citó. En principio no me dijeron para qué era. Me sentaron y me dijeron que me tenían que contar una cosa muy importante. Había varios miembros de la junta directiva, Juan, Rosa, Sergio... Me propusieron que fuera el Embajador Cristiano.


LAS REACCIONES
«No hay ninguna norma para ser embajador. Pienso que cualquier festero que lo sienta puede serlo»

«Ese momento de la proclamación fue muy grande. No se si se superará cuando lleguen fiestas»

«Hay cosas que se debían limar, y hace falta que todos los festeros estemos más unidos»

«Me gustaría que todo el mundo lo pase genial y se reconozca el trabajo que ha hecho la comparsa»

- ¿Cuál fue su reacción?

- Me quedé impresionado. Incluso asustado y en cierto modo me bloqueé. En un primer momento dije que eso no iba conmigo porque pensaba que debía ser alguien con 'espaldas' por así decirlo. Pero me convencieron de que no tenía por qué ser así, que entre todos me iban a ayudar y a arropar. Está feo, pero pregunté por la situación económica lo primero. Me dijeron que no había problemas, que haríamos nuestra embajada. Creo, y esto ya lo añado yo de mi cosecha, que no había que demostrar nada a nadie. Fue hace dos años prácticamente y en ese primer momento dije un 'si' entre comillas, porque le pedí que me dejaran pensarlo.

- ¿Por qué cree que pensaron en usted?

- Ellos me eligieron, porque nunca se me había ocurrido siquiera dejarlo caer. Pensaron en mí porque soy una persona muy volcada en las fiestas, pensaron que era el idóneo para representar a la comparsa. Soy amigo de mis amigos y mi trabajo en los medios de comunicación me han hecho conocer a mucha gente. Por eso pensaron que yo podía ser el idóneo para representar a los Caballeros del Rey Fernando en los actos que conlleva el ser Embajador.

- ¿Cómo se afronta ese reto?

- Con mucho miedo y a la vez mucha responsabilidad. Es un binomio que te asalta por querer hacerlo todo bien, el poder sacarlo todo adelante, porque hace falta mucho tiempo y por la incertidumbre de no saber lo que hay detrás de hacer una embajada. Hasta ese momento yo sabía lo que sabe cualquier festero, que hay que ayudar en todo lo posible, pero no había pasado más allá de ir a alquilar un traje. Digo esto porque a la hora de hacer un boato hay mucho más. Tenía además que contar con mi familia y mi pareja, y ellos también me dijeron que echara para adelante.

- ¿Qué supone para José Rubio ser el Embajador Cristiano?

- Para mí es todo un honor representar a las fiestas de Orihuela. Es un orgullo representar a la historia, la leyenda, la Reconquista. Para mí es lo más grande que le puede pasar a un festero.

- ¿Cómo se prepara una Embajada en los Caballeros del Rey Fernando?

- Con mucho tiempo. Dejando tiempo de la familia, de los amigos, pensando día y noche en la embajada, en la comparsa, en la junta, en coordinarme con todos ellos. Te acuestas pensando en moro y te levantas pensando en cristiano. Llega Navidad y piensas en Moros y Cristianos. Es el día a día, y nunca había vivido un año tan intenso. Es algo complejo pero no imposible. Hay que poner tiempo, ganas y que los que te rodean te apoyen para que todo sea más fácil.

- ¿Ha tenido ese apoyo?

- Afortunadamente si. Espero que cuando pase la Embajada no se piense en la Embajada de José Rubio, sino en la de los Caballeros del Rey Fernando encabezada por José Rubio. Sin mi junta, sin mi familia, sin los amigos que me han ayudado, no habría llegado a ningún sitio sobre todo pensando que esta Embajada está hecha para la creatividad. Digo esto porque cuando se habla de un embajador se piensa en alguien con una gran economía, y no hay ninguna norma, no hace falta, solo hay que ser creativo para hacerla factible y pienso que cualquier festero que se lo crea y lo sienta puede serlo.

- Un año para recordar, embajador y papá, ¿cómo se lo contarán a Sofía?

- Confieso que cuando se me propuso, el máximo miedo que tuve fue mi hija, porque no quería anteponer nada a ella. No quería perderme el nacimiento ni dedicar mi tiempo a otras cosas en sus primeros meses de vida. Pero estoy contento porque he podido compaginarlo con ella y el día de mañana le contaré que también fue protagonista de estas fiestas. La integraremos todo lo que podamos, ya lo hicimos en el Medio Año y en el Mercado Medieval, y ella ha sido una más.

- ¿Ganas de que llegue pero que no llegue porque en seguida se pasa? ¿Hay ese sentimiento enfrentado?

- No, porque desde el primer momento en que se me nombró en público lo empecé a disfrutar. Más esa noche. Sabía que la Embajada no iba a ser el día del desfile o la semana de las fiestas. Hay que disfrutar todo el año y para mí el mejor momento hasta ahora fue el de esa noche de la proclamación, que no se si se superará cuando lleguen las fiestas, que no tiene por qué. Fue grandioso, espectacular, sobrecogedor. Sobre todo porque fue una sorpresa que se guardó hasta el último momento. Ver las caras de sorpresa de la gente fue muy grato y se me quedó grabado. Por eso no me da lástima que llegue, que me baje de la carroza y tenga que ir a buscar al nuevo embajador en su nombramiento. Lo empecé a vivir desde el primer momento.

- Aunque le esperan muchos momentos, ¿hay alguno que tenga especial ganas de vivir como embajador? Porque en realidad los ha vivido casi todos detrás de la cámara.

- Si. Prácticamente todos. Destacaría el Día del Pájaro, que lo definiría como intenso. Y para disfrutar, el día de la Entrada Cristiana, ver pasar todo el boato, a toda la comparsa delante de mí, será muy grande y sobre todo juntarme con ellos para desfilar.

- Los Moros y Cristianos están pendientes de la Declaración de Interés Turístico Nacional, ¿cree que tienen la suficiente entidad para contar con ella o aún queda por hacer?

- A día de hoy, por supuesto que si. Por historia, por espectáculo, tienen una gran proyección para promocionarla fuera. Pero por otra parte no se si estamos preparados aún. Soy sincero cuando digo que para vender cualquier producto, en este caso unas fiestas, lo primero que tenemos que hacer es creérnoslo nosotros y creo que no nos lo creemos. De unos años para acá no veo la unión que hace falta para impulsar algo tan importante como esa declaración. Tenemos que estar unidos, y cuando lo estemos, luchar unidos y conjurarnos en una alianza que permita sacar todo para adelante. En este último año he estado más dentro de todo y he visto cosas que se deberían limar y unificar criterios. Cosas que no han sido de mi agrado.

- ¿Cambiaría algo dentro de las fiestas?

- Le daría más protagonismo a las mañanas. Por ejemplo la pólvora yo la haría por la mañana como una despertá, sobre todo para desahogar las noches y ocupar más el día y que no se conviertan en unas fiestas de noche y de alcohol. Este año he salido fuera a conocer otras fiestas de la Comunidad Valenciana y he visto que en muchos sitios se celebran por la mañana. También es verdad que en julio, aquí, es difícil hacer un desfile por la mañana, pero por ejemplo El Pájaro se hace. Aquí se trasnocha y ya está, y el Día del Pájaro debería ir más gente a la procesión porque es el acto más relevante.

- En este caso se ha planteado en alguna ocasión cambiarlo de hora.

- Cambiarlo de hora, cambiar el orden subiendo primero al Rabaloche para hacer la ofrenda y luego bajar. Pero eso no depende de mí.

- ¿Cómo quiere que se recuerde la sexta Embajada de los Caballeros del Rey Fernando, la de José Rubio?

- Que se recuerde como algo alegre. Quiero que la comparsa disfrute, porque soy una persona a la que le gusta hacer disfrutar a la gente y verla disfrutar. Me gustaría que todo el mundo lo pase genial y que se reconozca el trabajo que hemos hecho toda la comparsa. Además, he recibido el apoyo de mucha gente, todo el mundo se ha volcado sin pedir nada a cambio, y eso es digno de alabar. Ha sido un año de preparación que daremos todo de golpe, ese día, en la calle.


(NOTICIA Y FOTO PUBLICADA POR EL DIARIO LA VERDAD)

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