martes, 21 de julio de 2015

ORIHUELA - Los Cristianos toman Orihuela

Los Cristianos toman Orihuela
El embajador Cristiano, Dámaso Aparicio, protagoniza un boato en el que, durante más de una hora y media, recordó el triunfo del bando de la Cruz al recuperar la ciudad del dominio musulmán

IVÁN JIMÉNEZ 19.07.2015 | 11:51
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Las fiestas de la Reconquista ponen así su punto y final con una entrada con espectaculares carrozas para representar la esencia de los Contrabandistas

Las Fiestas de la Reconquista pusieron ayer su punto y final con una espectacular entrada cristiana protagonizada por el embajador Dámaso Aparicio, de la comparsa Contrabandistas. Un boato que sorprendió por el gran número y majestuosidad de las carrozas que llenaron ayer las calles de Orihuela de luz, color y alegría en un desfile que sirvió no sólo para recordar la recuperación por parte de los cristianos de la ciudad, sino para plasmar su esencia.

La carroza con el embajador, acompañado de su mujer, Carmen María Sánchez, y sus dos hijos, Carmen Aparicio (abanderada infantil) y el pequeño Dámaso, se hizo de rogar. Y es que, tan solo la entrada duró más de una hora y media, por lo que aparicio no hizo su entrada en el desfile hasta las 23.20 horas. El embajador fue recibido con vítores por un público entusiasmado debido a los espectáculos que precedieron a Aparicio. Las 11 filas de la comparsa de los Contrabandistas abrieron el desfile como antesala del boato, a ritmo de un omnipresente «paquito el chocolatero», himno festero por excelencia y que fue interpretado por todas las bandas de música que acompañaron a la comparsa por las calles de la ciudad.

La espectacularidad de las carrozas que protagonizarían el desfile se dejó ver desde el principio, con la carroza de la abanderada de la comparsa, Andrea Ferrández, subida a una plataforma elevadora acompañada de trabucos, navajas, cofres y barriles que recordaron a la Orihuela cristiana de la época medieval.

El estandarte con el escudo del embajador, creado para la ocasión, abrió el boato portado en un coche de caballos. En él apareció la conocida por todos los oriolanos como «esquina del pavo», en referencia al punto donde comienza el barrio del Rabaloche, barrio donde nació Aparicio.

Otra carroza presidida por una luna llena a la que aullaban numerosas lobas también despertó los aplausos del públicos, simulando cómo los Contrabandistas marchaban a sus escondites junto a la sierra de Orihuela al caer la noche. Otros animales, esta vez reales, como lechuzas y otras aves pusieron la guinda a este montaje.

Pero lo que más sorprendió al público fue una gran carroza formada por una gigantesca águila que portaba a un feroz guerrero, y que con el batir de sus alas simuló el avance del ejército hacia la victoria. Un sorprendente espectáculo de fuego acompañó al animal, engrandeciendo aún más el montaje. De hecho, la grúa que portaba el águila tuvo que descender la figura varios metros al comienzo del desfile debido a que la gran altura del montaje hizo que chocara con las luces de fiestas repartidas por las calles.

En definitiva, un broche de oro para unas Fiestas de la Reconquista que siguieron durante toda la noche en la última jornada festera. De madrugada, y tras el cierre de esta edición, se proclamaron los embajadores Moro y Cristiano para las fiestas de 2016, que recaerán en las comparsas de Beduinos y Caballeros del Rey Fernando, respectivamente.


(NOTICIA Y FOTO PUBLICADA POR EL DIARIO INFORMACIÓN)

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