martes, 19 de agosto de 2014

ELCHE - Huestes del Califa trae la magia del desierto a Elche en un gran boato



Huestes del Califa trae la magia del desierto a Elche en un gran boato

Juan J. Sánchez
Fotos: Salva González
09 de agosto de 2014


Largo, completo y muy elegante ha sido el boato que la comparsa Huestes del Califa y el Capitán Moro 2014, Roberto Fernández, han brindado esta pasada noche a todos los ilicitanos, que han podido apreciar el vivir de los beduinos en el desierto, vivir que trajeron a la ciudad de las palmeras una vez conquistada.

 Abría la entrada mora un centenar de comparsistas del Primer Viernes de Mayo de Jaca, fiesta equiparable a los Moros y Cristianos en la población oscense, y que rememora la batalla de los jacetanos, comandados por el conde Aznar Galíndez, contra las tropas musulmanas allá por el año 758.

Tras el abanderado de la Asociación Festera de Moros y Cristianos, Tomás Milla, ha comenzado el gran boato que para esta noche habían preparado las Huestes del Califa, mostrando la magia del desierto al numeroso público que ha presenciado el desfile.

Incienso, telas, perfumes. La riqueza del comercio y la producción árabe ha abierto la primera parte del desfile, con un gran despliegue de elementos que evocaban el día a día de un campamento beduino.  Destacar el “Ballet Telas”, de la alcoyana Carmina Nadal, que con los colores de la comparsa, muy presentes en todo el desfile, formaban la “Rosa de los vientos”.

A la Filà Yaiza, con la alcaldesa Mercedes Alonso entres sus componentes, seguía la Filà Aixas, con un suntuoso y tribal traje africano. Momentos después sería el turno de dos filás muy especiales para el Capitán Moro, al estar dirigidas cada una de ellas por  su padre, Julián Fernández Candela,  y su hermano, Julián Fernández Maciá.

Un espectacular ballet de agua, obra de la coreógrafa alcoyana Ana Botella,  representaba una gran fuente de agua formada por las bailarinas, simbolizando la importancia del líquido elemento en la cultura beduina y árabe.

También la Gran Favorita, Ana Fernández, ha desfilado en una espectacular carroza, representando un  campamento zahir, precedida por una guardia de jinetes formada por sus amigas y familiares.

A la filás Huríes, Moravitas y Dahiras seguiría la parte final del boato, con unas bailarinas interpretando una manada de avestruces, y los consejeros del Capitán, montados todos ellos a lomos de dromedarios.

A escasos metros de la anterior comitiva estaría la gran carroza del Capitán Moro, cargada con las riquezas obtenidas por las Huestes, pero cargada también con grandes recuerdos para Roberto Fernández, en uno de los días más felices seguramente de su vida. Así, la gran cabeza dorada del elefante que adornaba la carroza, recordaba a otra carroza en la que desfiló su padre, también como Capitán, en el año 1997. No faltó el homenaje, en forma de cascos, a dos festeros fallecidos: Miguel Ángel Giménez Linares y Diego García Ródenas.

Tras el espléndido boato ofrecido por las Huestes del Califa, sería el turno de las siguientes comparsas moras. Los Tuareg, que ostentarán la capitanía el año que viene, Benimerines, Abassies, Sarracenos y Musulmanes Almorávides, cuya carroza, réplica del Patio de los Leones de la Alhambra, no dejó indiferente al público que contempló la magnífica puesta en escena de esta entrada mora.

(NOTICIA Y FOTOS PUBLICADAS POR ELCHEDIARIO.COM)

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