jueves, 17 de julio de 2014

ORIHUELA - El tributo de la Reconquista




El tributo de la Reconquista
Cuarenta años después de la creación de los Moros y Cristianos, Antonio Franco recoge su premio a dos décadas de presidencia ocupando el cargo de Síndico, el mayor honor que puede recibir un festero - El Consell y la Diputación dan la espalda al municipio al no enviar a ningún representante al acto institucional

MANUEL ALARCÓN 17.07.2014 | 14:03
 El tributo de la Reconquista en Orihuela
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Antonio Franco no tiene tres siglos como la Gloriosa Enseña del Oriol que hoy portará, orgulloso, por las calles de Orihuela (el acto comienza a las 9.30 horas desde el Ayuntamiento) pero lo de anoche fue un homenaje de las Fiestas de la Reconquista a él y no viceversa. Quien durante 20 de los 40 años que tiene la Asociación de Moros y Cristianos ha sido su presidente, quien tantas veces ha salido al balcón como anoche, para presenciar el acto, ayer era el protagonista y, no sólo eso, estaba más nervioso que un flan. A un festero de Orihuela no se le puede rendir mejor homenaje que el que ayer recibió, con sus defectos y sus virtudes, una de las personas que más ha hecho por las Fiestas de la Reconquista de Orihuela. Desde ayer, las Fiestas están en paz con él.

El Ayuntamiento de Orihuela reunió como cada año a cientos, miles de personas, minutos antes de que las campanas de la Iglesia de las Santas Justas y Rufina dieran la medianoche para vivir uno de los actos más queridos de las Fiestas con la Exhibición de la Enseña del Oriol que hasta la medianoche de hoy recordará a Moros y Cristianos que es símbolo vivo de la unión de este pueblo porque todos, de uno y otro bando, se inclinan ante ella. El discurso de Antonio Franco se acomodó al de un festero. Fue hecho desde el corazón. Sin frases preparadas. Sin más referencias que a las Fiestas de Orihuela en mayúsculas y que son un sentimiento difícil de recoger en un puñado de folios. Varias veces las calles adyacentes al Palacio del Marqués de Arneva, sede consistorial, vibraron con sus referencias a los símbolos de estas celebraciones: «Los Moros y Cristianos no se entenderían sin el Oriol, no existirían si los oriolanos no rindiéramos cada año homenaje a la bandera que nos une, que nos hace sentirnos orgullosos, que nos invita a ser por encima de cualquier otra cosa un gran pueblo», dijo rodeado de los cargos festeros y del alcalde en funciones, Antonio Zapata, tras el infarto que sufrió el domingo el regidor, Monserrate Guillén (Los Verdes). Bonito fue el recuerdo que tanto él como los vecinos que se congregaron en la plaza le tributaron con unos cálidos aplausos al recordar su convalecencia.

Corporaciones
Franco tuvo que resumir en su discurso sus 20 años de historia al frente de las Fiestas de Orihuela y, sin citar a nadie, recordó la colaboración que todas las corporaciones le han prestado de un modo u otro porque para que la Reconquista se sitúe donde está –«Ayuntamiento y fiesta convergen para ser una misma cosa, la más importante: para ser pueblo», resaltó–, atraiga a miles de personas durante estos días, sea un referente provincial y un lugar de encuentro de aquellos oriolanos ausentes que regresan estos días atraídos por el olor a pólvora, la fiesta, las noches de verano o la música.

Tampoco se olvidó de los que han sido sus compañeros en la Junta Central y de los que le han sucedido con la siempre difícil tarea de engrandecer su trabajo. Y quizá todo eso se resumió en una frase magnífica de su discurso: «...Esa es la grandeza de esta fiesta, es la magia de esta noche, la de sentirnos uno solo por encima de cualquier otra cosa, de cualquier otra diferencia, de cualquier otra idea: el Oriol, la Fiesta, Orihuela,.. es lo que no une, que nadie lo olvide, que nadie se sienta excluido, que todos se sientan protagonistas porque de todos es la fiesta y la labor de reconquistar cada día nuestro pueblo». Al finalizar sus palabras, entre aplausos, se inclinó y besó el Oriol.

Poco más de 25 minutos duró un acto austero si se compara con el que se celebraba hace unos pocos años. Significativa fue la ausencia de cargos de la Generalitat y de la Diputación, pese a que un portavoz municipal aseguró que, como todos los años, habían sido invitados. Los diputados provinciales Mónica Lorente (Orihuela) y Raúl Valerio Medina (Bigastro) o el diputado autonómico Andrés Ballester (Orihuela) fueron anoche una corta representación para un acto institucional que ha tenido como espectadores a todos los presidentes del Gobierno autonómico, a todos excepto a Alberto Fabra, quien aún no lo conoce. Ayer cargos del Consell se repartieron por la Comunidad para asistir a la festividad del Carmen pero ninguno vino a Orihuela.

(NOTICIA Y FOTO PUBLICADA POR EL DIARIO INFORMACIÓN)

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