lunes, 28 de julio de 2014

LA VILA JOIOSA - recibe al Rey guerrero



La Vila Joiosa recibe al Rey guerrero
El jefe de las huestes la Media Luna refleja en el desfile las tradiciones de su linaje mercader y luce un boato con tintes bélicos

RAFA MORENO 26.07.2014 | 02:28
 Una imagen del Rey Moro de 2014, Felipe Urrios, durante el desfile de ayer en La Vila Joiosa
Una imagen del Rey Moro de 2014, Felipe Urrios, durante el desfile de ayer en La Vila Joiosa HÉCTOR FUENTES
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Fiestas de Moros y Cristianos. La compañía mora Mercaders ofreció ayer un espectacular desfile en el que el Rey sarraceno, Felipe Urrios, representó la forma de vida de sus antepasados a través de un colorido mercadillo y tradicionales «madrasas». Lo más llamativo del acto, junto a la participación de camellos y burros, fue el bélico boato que acompañó al Rey, que interactuaba con el numeroso público desde su guerrera carroza de 17 metros.

 La compañía mora Mercaders llevó a cabo ayer el desfile en el que el Rey Moro, Felipe Urrios, realizó un espectacular viaje en el que representaron las costumbres de sus antepasados mercaderes a través de un colorido mercadillo de artesanía y las típicas «madrasas». El boato de la Media Luna hizo alarde ayer de sus riquezas y sobre todo de sus ganas de guerra, como se mostró en sus llamativas carrozas.

Desde el primer momento, el desfile moro sorprendió a los miles de espectadores. El acto comenzó a las 20 horas con el encargado de portar la bandera de la Asociación Santa Marta y la aparición en escena de tres caballos que marcaron el paso al compás de la percusión del Centro Les Talaies.

Los más de 600 festeros de las once compañías moras que ayer participaron en el desfile de la Media Luna, lucieron vistosos trajes y ofrecieron un tapiz de colores que hizo brillar al municipio de una manera mágica. Otro de los detalles que más gustaron fueron las grandiosas y variopintas carrozas. Entre ellas, destacaron la enorme cobra de la compañía de los Tuaregs y la de la compañía los Negres, que tenía un marcado carácter africano y que portaba dos enormes tótems.

La compañía del los Tuaregs este año celebra su 50 aniversario y con este motivo en el desfile participaron la mayoría de reyes que han ostentado este cargo en su historia. Además, el público quedó fascinado con las bailarinas que representaban las hojas de unas exóticas palmeras.

El boato arrancó con una especial caravana protagonizada por unos tiernos burros y unos elegantes camellos que causaron sensación entre el público. A continuación, haciendo honor a la compañía Mercader que ostenta el reinado moro, las calles de la ciudad se llenaron de artesanos y comerciantes que formaban parte de un mercadillo. Además, se representó a las típicas escuelas árabes de astronomía y medicina, las conocidas «madrasas». Tras la escolta femenina del Rey, que llegó dentro de un lujoso palacio, el sonido guerrero de los tambores dio paso el poderoso boato que hizo vibrar a los asistentes. Pero sin duda, el momento más emotivo fue la llegada del Rey Moro sobre su carroza de 17 metros. En ella, Felipe Urrios mostró su cariño al público que enérgicamente le aplaudía a su paso.

(NOTICIA Y FOTOS PUBLICADAS POR EL DIARIO INFORMACIÓN)

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